Nunca aprendo de mis errores, es más, vuelvo a cometerlos una y otra vez. No puedo comprender que los besos no son contratos, ni que las promesas no siempre se cumplen.
Si tú supieras como estoy sufriendo,
Al saber que ni siquiera tengo,
aunque sea un poquito de tu amor.
Y yo que te amo tanto,
Tus Ojos No Me Ven, y yo que te quiero tanto,
Soy invisible para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario